lunes, 15 de agosto de 2016

Desventuras de la personalidad electrónica


LAS DESVENTURAS DE LA PERSONALIDAD ELECTRÓNICA


De juego ingenuo nada: el Pokémon GO y la violación de la intimidad


Lic. Fernando Britos V.


Sumergidos en la aceleración vertiginosa de la tecnología, muchos jóvenes ignoran que, hace pocas décadas atrás, la gente se comunicaba mediante cartas manuscritas que llegaban a sus destinatarios en la valija del cartero, introducidas en un sobre con estampillas coloridas y matasellos con fechas. Frecuentemente esas cartas incluían fotografías, en blanco y negro o en colores, impresas en un papel especial y/o dibujos. Hoy quienes conservan fósiles comunicacionales de este tipo tendrán en sus manos unas pocas hojas amarillentas y fotos desvaídas pero su valor testimonial, aunque esté circuinscripto en un ámbito individual o personal, es perdurable.
Aunque la inviolabilidad de la correspondencia se consideraba un derecho humano a tutelar, muchos gobiernos y servicios secretos dedicaban muchísimo tiempo y recursos para enterarse subrepticiamente de lo que se escribía mediante gabinetes especializados en violar la intimidad de los corresponsales, desvelar presuntas tintas invisibles o copiar y falsificar los contenidos. También censuraban o reprimían brutalmente a los autores de los contenidos e imágenes que consideraban inapropiados.
Hoy en día, los desarrollos de la informática han cambiado radicalmente, la vigilancia, el control y el espionaje de las comunicaciones. Lo han hecho a un punto en que muchos actores u operadores políticos consideran imprescindible declarar que rechazan cualquier tipo de teorías o explicaciones conspirativas aunque como en el caso de los gobiernos aliados de los Estados Unidos, por ejemplo, hayan tenido que protestar después de enterarse que sus conversaciones por “lineas seguras”, sus correos electrónicos y sus movimientos eran permanentemente espiados por el gendarme universal.
Las posibilidades crecientes de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) implican no solamente un desarrollo en profundidad (capacidad de penetrar en las formas más íntimas, secretas o resguardadas de comunicación) sino en amplitud (capacidad para abarcar, penetrar y analizar los billones de intercambios que se producen diariamente entre los miles de millones de habitantes del planeta). Naturalmente quienes manejan tales poderes, apoyándose en una densa red satelital que ve y escucha todo lo que sucede en los rincones más recónditos y en una capacidad informática descomunal, siempre intentan pasar desapercibidos.
Una de las formas de conseguirlo es mediante el secreto, la reserva, el ocultamiento. Sin embargo, los desarrollos tecnológicos son difíciles de mantener encerrados mediante el ocultamiento. Se dice que las tecnologías de la comunicación y las tecnologías en general contienen, al mismo tiempo, fuerzas que confieren poder o capacidades y también lo que las hace evidentes.
Es una historia vieja como el mundo, desde el desarrollo de los carros de guerra en Egipto y Mesopotamia hace algo más de tres mil años, hasta las aplicaciones incipientes del radar a principios de la Segunda Guerra Mundial (que dicho sea de paso dieron lugar a la difusión del mito sobre la ingesta de zanahorias que explicaría la extraordinaria agudeza visual de los británicos para anticipar las incursiones aéreas o navales alemanas).
Lo que los psicólogos damos en llamar la personalidad electrónica es, en realidad, un conjunto de rasgos que se difunden y desarrollan a la par del crecimiento geométrico del acceso a las redes sociales. La posibilidad de vivir un mundo paralelo permite crear una personalidad virtual, dotada de capacidades, virtudes y potencialidades y sobre todo de una imagen que responde mucho más a lo que se pretende, lo que se desea profundamente y a la materialización de todo tipo de fantasías. Naturalmente esa personalidad virtual tiene algunos aspectos muy atractivos.
Uno de ellos es precisamente el perfeccionismo o detallismo que puede construirse, tomarse prestado o proyectarse sin consecuencias aparentes para el creador. Los estudios de la propia imagen y su relación con la personalidad, la autoestima, el disfrute de los placeres de la vida y aún la patología y las perversiones, es muy anterior a la era informática pero en esta la velocidad, la inmediatez y el enorme repertorio al que se puede acceder electrónicamente hacen que el viejo y muchas veces trabajoso proceso de construcción de imagen, que tiene una estrecha relación con el desarrollo de la personalidad, se simplifique mucho.
Por otra parte, la ubicuidad y labilidad que brinda la informática favorece un distanciamiento de esa realidad virtual que, en muchos casos, se vuelve una forma de impunidad. Este es el caso de los depredadores (pedófilos, estafadores, etc.) que navegan en la red esgrimiendo personalidades construidas ad hoc para sus propósitos.
Esa sensación de impunidad o en otros términos más comunes, esa casi irresponsable levedad del ser, no solamente se aplica en casos patológicos y en este caso no nos interesan los aspectos tortuosos de la personalidad electrónica o virtual, que los hay como advierte Elías Aboujaoude (Virtually You, W.W. Norton & Co., Nueva York, 2011) sino algunos asuntos de la vida cotidiana que nos exponen a desventuras.
Es frecuente la difusión de advertencias acerca del manejo de imágenes, generalmente fotografías, que las personas hacen a través de las redes sociales. La capacidad de inducir a los jóvenes a actividades pornográficas y a desencadenar acosos sexuales, amenazas, chantajes o persecusiones de todo tipo deberían estar bien presentes en todas las personas que aderezan sus intercambios, muros y escaparates virtuales con imágenes suyas o de sus amigos y/o seres queridos. Sin embargo, hay un manejo más inocente o en todo caso menos mal intencionado que también puede provocar malestares y justas molestias a las personas que comparten en una red social porque imágenes que debieron ser atesoradas en un ámbito más reservado, más íntimo y personal, se divulgan entre miles o cientos de amigos, admiradores o presuntos amigos.
En un mundo de la imagen, los archivos son poderosos desfacedores de mitos, recordatorios oportunos y viceversa, es decir que pueden ser capaces de una reconstrucción o bien ingenua o bien sesgada del pasado individual o familiar. Por ejemplo, es frecuente que usuarios de redes sociales creen una galería con fotos o videos. En estas galerías algunas veces se incluyen fotos que años después requieren ser eliminadas: ¿quién quiere recordar permanentemente aquel noviazgo otrora feliz y luego desgraciado?, ¿no es lógico que el cónyuge actual sienta un regusto molesto por la presencia de su antecesor o antecesora?
Entonces hay que salir a borrar fotos de la galería, a pedir a otros que las hicieron suyas que las quiten de su sitio, a tratar de cambiar el pasado que se fijó en imágenes como cuando alguien se tatuó bien visible una leyenda de amor eterno a Fulano o a Fulana y después tiene que retatuarse encima una selva tropical con monos y todo o hacerse despellejar vivo para borrar la más lábil de las manifestaciones humanas.
Hay veces que las imágenes implican una forma de reconstrucción del pasado que tiene efectos deseados o no deseados, inadvertidos o deliberados, sobre el presente porque implican a personas fallecidas en relación con vivientes y entonces el asunto se vuelve más delicado – quiero ser muy claro, no por la mera existencia o presencia de la imagen sino por su difusión incontrolada e incontrolable - por su masificación y por la interpretación que de ese pasado se proyecta sobre los actores del presente o del futuro.
Después que una imagen de ese tipo se vuelve una portada permanente y ampliamente difundida las explicaciones se vuelven imposibles, la forma en que se afectó a los vivos encadenándolos al pasado se vuelve inmanejable. Esas indiscreciones o esas faltas al pudor son inaclarables fueran las que fuesen las intenciones originales de quien las divulgó.
Otro aspecto notable de las desventuras de la personalidad electrónica es el riesgo en convertirse en un zombie, un ser abstraido en la llamada “realidad ampliada”. Me refiero a un jueguito aparentemente inocente, el Pokémon GO, que se ha derramado por todo el país en estas semanas, que afecta a niños, jóvenes y adultos.
El Ministerio del Interior ha librado un comunicado advirtiendo acerca de la necesidad de cuidarse de distracciones riesgosas y esto es muy razonable y digno de ser respetado. Los técnicos advierten acerca de los costos ocultos del jueguito que consume vorazmente el dinero y las baterías pero los aspectos francamente ominosos no pueden ser ignorados.
La empresa que desarrolló el juego, Niantic Inc., fue fundada por el yuppie John Hanke que es su Chief Executive Officer (CEO). Los desarrollos de esta compañía fueron financiados por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (la CIA) a través de una empresa de fachada, In-Q-Tel, para crear lo que después terminó siendo Google Earth (usted puede ver el mundo y eso es maravilloso pero tenga en cuenta que la CIA lo está viendo siempre y en tiempo real).
Por su parte, John Hanke, era dueño (CEO) de la poco conocida Keyhole, una empresa comprada por Google en 2004, que es la responsable de un software que trabaja con fotos y localizaciones por satélite. Fue ese programa precisamente el que fue rebautizado como Google Earth. La función reconocida de estas compañías es identificar, adaptar y entregar las innovaciones tecnológicas necesarias para dar soporte a la CIA y a la comunidad de inteligencia norteamericana”, es decir ofrecen los recursos que los servicios de inteligencia necesitan para realizar sus investigaciones (la mayoría relacionados con el espionaje).
A la CIA le interesa el software del Pokémon GO porque utiliza la cámara y giróscopo (GPS) del jugador para exhibir imágenes de esos monstruitos contra una imagen el mundo real. Ahora bien, ese mundo real puede ser todo aquel en el que hasta ahora no podía penetrar, la casa de los jugadores, el comedor, el dormitorio el baño, o los lugares de trabajo y de estudio.
Al bajar la aplicación para el Pokémon GO el propio jugador ha dado el consentimiento para semejante penetración. Sobre la política de privacidad de los datos en relación a terceros, se encuentra el siguiente párrafo (cap. III, ítem “e”) “Nosotros cooperamos con agencias del gobierno y compañías privadas a fin de aplicar y cumplir la ley. Podemos divulgar cualquier información sobre usted (o sus hijos) que estuviera en nuestro poder para el gobierno, autoridades oficiales o empresas privadas como en los casos en que sea necesario o apropiado […]”
“Resumiendo: al aceptar los términos del servicio usted da derecho a la empresa para utilizar sus datos para cualquier fin que esté relacionado a la propia Niantic Inc., al gobierno de los EEUU o a sus instituciones ligadas a él (como C
entral Intelligence Agency, Federal Bureau of Investigation, National Security Agency, Federal Emergency Management Agency, por ejemplo)”.

Para que la aplicación funcione, se exige acceso a la cámara fotográfica de su aparato (teléfono o tablet, etc.), al GPS y al micrófono, además del acceso total a su cuenta de Google. Según los expertos siempre que se acepta el permiso, el celular ya encuentra 3 pokemones muy cerca. De este modo, cuando el jugador los busca dentro de la casa permite que la aplicación obtenga y guarde una foto del interior, incluyendo las coordenadas y el ángulo del celular.
Cuando la aplicación penetra en su cuenta de Google accede a las siguientes acciones:
- localiza todos sus contactos;
- ubica al jugador aproximadamente (ubicación en la red) y con exactitud (mediante su GPS);
- puede modificar o borrar los contenidos que estén guardados en sus dispositivos puesto que accede a todos los contenidos;
- acceso completo a la red;
establece las actividades que el jugador desarrolla además del juego ( correos,whatsap, chats, etc.);
- evita que el teléfono entre en fase “descanso” (sleeping);
- sigue sus actividades en Google Play;
- controla la recepción de datos de Internet;
- accede a Bluetooth;
- puede ver todas sus conexiones de red (Facebook, Twitter, Instagram, etc.).
Esos permisos o consentimientos pueden desactivarse en “settings” pero las actualizaciones (updates) de Pokémon GO pueden agregar esas u otras capacidades de control y penetración en cualquiera de las categorías antes mencionadas. Si Ud. Es usuario de Android no hay nada que hacer pero si usa IOS hay un usuario de Twitter que tiene una solución para protegerse, por lo menos parcialmente: ver a Ari @arirubenstein (“How to play # Pokemon GO a little safer on IOS”).


Suerte en pila.

El indiscreto encanto del dinero


EL INDISCRETO ENCANTO DEL DINERO

Encantamiento, responsabilidad, manipulación y ambigüedades que a menudo rodean las manifestaciones de víctimas notorias sobre los robos y asaltos que han sufrido

Lic. Fernando Britos V.

Las declaraciones de las víctimas de robos, rapiñas, asaltos, permiten apreciar, a veces, el encanto que ejerce el manejo de dinero en efectivo, los riesgos que eso conlleva, los costos insoportables de la indiscreta tentación de los valores contantes y sonantes, las explicaciones erróneas que suscitan y el uso político que muchos damnificados hacen del daño sufrido, en los últimos tiempos con el obsesivo afán de pegarle al Ministro del Interior.

Hace un par de meses y a las cinco de la tarde, la panadería de mi barrio fue sometida a una violenta rapiña. Afortunadamente las pérdidas fueron únicamente materiales, algunos cientos de pesos de la registradora que, de todos modos están amparados por el seguro. Como siempre el susto fue grande, la violencia de los rapiñeros armados mucha: una experiencia escalofriante.

Uno de los dueños, un hombre joven que estaba al frente del negocio, se despachó ante cámaras de uno de los canales especializados en la crónica roja empleando varios lugares comunes: nadie hace nada para defendernos, estamos desprotegidos, la inseguridad es insoportable, asi no se puede vivir, uno no sabe si va a volver a su casa, etc. Sin embargo, esta vez el muchacho introdujo un apunte más concreto y netamente político. Sin que se le preguntara se lanzó a rebatir el uso de tarjetas de débito y crédito para el pago en los comercios y la inclusión financiera. Eso no sirve para nada, dijo, el gobierno lo único que quiere es fiscalizar lo que se vende y recaudar impuestos.

Lo cierto es que los dueños de este negocio viven, desde hace muchos años, por no decir desde siempre, en el mundo de la doble contabilidad (eludiendo bien las escasísimas oportunidades en que han recibido una inspección) por lo que están duchos en esconder la recaudación. De hecho no facturan ni la cuarta parte de lo que venden. Nunca dan tickets y en ese mundo de papelitos rastrillan los pesitos de los clientes, amasan más fortuna con su pan y todo lo que venden y defraudan al fisco sistemáticamente. Que quede claro que no se trata de precios elevadamente inflados; después de todo se sabe que un kilo de bizcochos ($ 200) cuesta más que un kilo de carne.

El encanto del dinero que como decía Raymond Chandler no tiene olor sino perfume, lleva a que algunos comerciantes estén dispuestos a correr el riesgo de rapiñas y asaltos, a jugarse la vida con tal de evitar el pago de impuestos y de tenerlo en sus manos contante y sonante.

En una panadería la recaudación diaria puede ser de decenas de miles de pesos pero, en una estación de servicio puede ser de cientos de miles. Ya el presidente de la asociación de estacioneros, José Añón, venía diciendo desde hace años que sus colegas se resistían al pago con tarjetas de crédito o débito porque “les gustaba manejar su dinero”. No puede extrañarnos que ahora estén beligerantes (verán si acatan o no la norma que pretende sacar o reducir el dinero efectivo en sus establecimientos). Ya han dicho sandeces, por ejemplo que los pobres pisteros verán desaparecer sus propinas y cualquiera sabe que esto no es cierto y menos cierto es cuando son los dueños de los establecimientos que usan a sus empleados como rehenes.

La policía asegura que desde que se estableció el pago nocturno con plástico en las estaciones de servicio, las rapiñas han bajado abruptamente, pero los estacioneros han incorporado un nuevo argumento anti-tarjetas: ahora dicen que el principal objetivo de los rapiñeros no es el dinero sino los cigarrillos y las bebidas caras que venden en sus autoservicios.

Sin embargo, muchos estacioneros ni siquiera piensan en pagar a una compañía de transporte de valores para recoger el dinero de sus establecimientos. Asi fue que hace pocos años, el dueño de un par de estaciones de servicio fue baleado mortalmente en una esquina montevideana mientras esperaba el cambio del semáforo en Canelones y Bulevar Artigas. Era un lunes al mediodía y el hombre había recogido la recaudación de dos de sus estaciones céntricas y con el efectivo en una bolsita de plástico colocada debajo del asiento de su auto se dirigía al banco para depositarlo.

Son robos entregados por empleados infieles, sostienen algunos comerciantes pretendiendo tomar distancia de lo temerariamente irresponsable, pero la verdad es que muchos empresarios siguen manejándose con absoluto desprecio por las más elementales normas de seguridad, con rutinas previsibles y procedimientos vulnerables y reiterativos, que cualquiera capta fácilmente al poco tiempo de una observación superficial.

No hace mucho nos encontrábamos con un amigo esperando a ser atendidos en la caja de una sucursal bancaria, nos precedía un hombre más joven ataviado con una campera amplia y con una matera de cuero en bandolera. Cuando enfrentó al cajero el hombre le saludó como viejo conocido y empezó a sacar fajos de billetes de la matera, no menos de 40 o 50 gruesos fajos de billetes de alta denominación. Una vez que vació la matera sacó diez o veinte fajos más de los bolsillos de su campera y otros tantos de unas bolsas que portaba en la cintura. El cajero pasaba rápidamente el dinero a la máquina de contar billetes y pasó un buen rato antes de despachar al cliente.

Nos costaba estimar a cuanto podría ascender un depósito tan voluminoso, muchos cientos de miles, tal vez millones de pesos. El depositante estaba solo, sin custodia, nadie lo esperaba en la calle y se fue caminando por la acera hasta perderse de vista una o dos cuadras más lejos. Horas después nos encontramos con un amigo y asombrados le referimos lo que acabábamos de presenciar. Mayor sería nuestra sorpresa cuando nos dio una descripción exacta del depositante y nos dijo que él lo había visto en muchas oportunidades llegar al banco con el mismo atuendo, campera y matera, y descargar grandes sumas como Perico por su casa. Posiblemente sería un empleado de confianza o el propietario de algún negocio que mueve mucho efectivo pero la temeridad de estos actos no parece infrecuente.

Periódicamente las noticias policiales dan cuenta de personas que son asaltadas cuando llevan en su auto sumas muy abultadas, “resultados de algún negocio o transacción”. Sin ir más lejos, hace algunos días al alcalde de la localidad de San Antonio (unos 3.500 habitantes), Dámaso Pani, le robaron dinero y cheques que según él sumaban más de 180.000 o 190.000 dólares ( $ 4.000 de la hija, $ 90.000 de su patrona y a él unos 85.000 dólares, más de $ 400.000 pesos y $ 1.500.000 en cheques).

Don Dámaso es un fuerte comerciante, dueño de un supermercado y otros comercios y lo que resulta clave, es el prestamista del pueblo. Tenía ese dinero en un portafolio cándidamente depositado debajo de su cama y varios miles de dólares más escondidos en otros sitios de la casa. En el supermercado ya me robaron cuatro veces – dijo - pero nunca creí que me fueran a robar en mi casa. Pani, su mujer y su hija no estaban en la vivienda cuando, a media mañana ingresaron a la misma tres hombres, por una ventana trasera. Los vecinos los vieron salir después tranquilamente y subirse a una camioneta azul.

No se sabe si el dinero del alcalde era producto de su actividad comercial. Si se sabe que además del dinero y los cheques, que posiblemente fueran el respaldo de su actividad como prestamista, tenía un arma de fuego que los ladrones también se llevaron. No son muy creibles las declaraciones del alcalde. Cuando le preguntaron si consideraba que el robo había sido entregado contestó: “entregado no pienso que sea, acá en San Antonio hace ocho días que están robando. Han robado garrafas, robaron una tiendita y seis o siete casas”. "Nadie sabía nada de que yo tenía esa plata guardada ahí. En mi casa nunca habían robado, aunque sí en el supermercado”. "Yo ya lo dije más de una vez, advertí a las autoridades pero nadie nos presta atención. Venimos de una serie de robos terribles, en los últimos días hubo ocho robos. Imaginate lo que es eso para un lugar tan tranquilo como este", afirmó. De paso se quejó de la policía y sostuvo que aunque la suma “llama la atención” el dinero lo consideraba seguro en su casa porque estaba ahorrando para la fiesta de cumpleaños de su hija.

El alcalde no peca de tonto pero falla al hacerse pasar por ingenuo aunque es un avezado político de pueblo y se cubre señalando que él dona la mitad de su sueldo mensual (unos $ 23.000) a siete escuelas de los alrededores y a la policlínica. “El mes pasado la policlínica necesitaba mil dólares, yo se los di”. Su no desmentida generosidad no es capaz de ocultar el hecho de que todo el pueblo por no decir toda la región sabe que el alcalde mantiene mucho dinero en efectivo en su domicilio debido a sus actividades como prestamista.

Últimamente don Dámaso manifestó que daría como recompensa la mitad del dinero que le robaron a quien diera pistas para capturar a los ladrones. Queda claro que lo que le interesa es recuperar los cheques por un millón y medio de pesos que han de ser la “garantía” de lo que ha prestado y que jamás volverá a él si no consigue los documentos, esto sin contar el desprestigio profesional ante sus clientes y colegas si sufriera una pérdida tan deshonrosa.

Todos los robos son una calamidad familiar aunque, como lo ha dicho una correligionaria del alcalde de San Antonio, la senadora del Partido Nacional Verónica Alonso, siempre es posible consolarse pensando que uno no estaba en casa cuando los delincuentes la penetraron.

La senadora Alonso sufrió un robo en su residencia de Carrasco, el 16 de julio pasado, y recibió gran publicidad a raíz del desgraciado suceso. Aprovechó los hechos para arremeter contra el Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, reclamando su renuncia. Como se sabe, los blancos han hecho de la inseguridad un caballito de batalla aunque el jamelgo, en sus alforjas, no tiene muchas propuestas simplemente aumentar las penas que castigan los delitos y denunciar el presunto fracaso del equipo ministerial por lo que aprovechan cualquier oportunidad para insistir machaconamente en la renuncia de Bonomi.

Parada en el antejardín de su mansión, ubicada en la zona más cotizada del exclusivo barrio montevideano, Alonso dio declaraciones a los periodistas señalando que los ladrones habían cortado la cerca eléctrica, habían desactivado la alarma y forzado el gran portón principal de acceso. También explicó que ella no había dejado una ventana abierta pero reconoció que una de las puertas de acceso al jardín tenía un cerramiento muy deficiente. Los ladrones se llevaron tres televisores y electrodomésticos menores, gran parte de su ropa y objetos no especificados que según dijo eran recuerdos de familia de su infancia y de la de sus hijas. Lo robado fue cargado en uno de los automóviles de la senadora, un flamante Mini Morris Cooper cuyas llaves debían estar al alcance de la mano. Otro automóvil no pudo ser abierto por los delincuentes que, en cambio, rompieron un vidrio y sustrajeron la radio.

El Mini Morris Cooper es un auto cuyo precio maxi está en relación inversa con su tamaño mini pero las dimensiones del coche dan la idea de que los ladrones no fueron sino dos y que lo robado a duras penas cupo en el vehículo. De todos modos, la policía encontró el auto diez días después en un escondrijo cerca de Montevideo y se sabe que hubo varios detenidos. La senadora que había tuiteado a diestra y siniestra contra el Ministro del Interior, agradeció esta vez la diligencia policial.

Varios asuntos relacionados con este robo, o mejor dicho con la previsión o imprevisión de la senadora Alonso llaman la atención. En primer lugar, su mansión ostenta visibles carteles de una conocida empresa de seguridad privada. Esa empresa - tal vez la más reconocida del medio y que mantiene una importante clientela en Carrasco - tiene por norma que sus alarmas están conectadas a una central y a la policía con un sistema propio de respuesta rápida. Además junto con el contratación del servicio, la empresa hace suscribir un seguro contra robo e incendio con primas elevadas acordes con la calidad de la residencia cubierta. Por si fuera poco, la cerca eléctrica que forma parte de la protección perimetral puede ser cortocircuitada o la alimentación y conexión de la alarma cortada pero cualquiera de esas acciones resuena inmediatamente en la central y provoca la concurrencia de uno o varios móviles.

Todo este sistema parece muy lógico para una lujosa residencia como la de la senadora, sobre todo porque ella asegura que el de julio pasado fue el tercer robo que sufrió en los últimos dos o tres años. Sin embargo dice que no hay seguros que cubrieran lo robado y que los ladrones cortaron la cerca perimetral, forzaron el portón principal, desactivaron la alarma, revolvieron toda la casa, cargaron el botín y se fueron tranquilamente en uno de sus autos. Toda la operación ha de haberse prolongado por mucho tiempo, horas quizá, y la empresa de seguridad bien gracias. A pesar de los robos que dice haber sufrido, la senadora Alonso parece alérgica a los seguros: no lo tenía en su vivienda ni en sus vehículos y semejante imprevisión no es frecuente en personas adineradas.

La señora Verónica aprovechó al máximo la exposición mediática que le dio el robo para multiplicar sus apariciones en “talk shows”, en televisión, en radio y desde luego en la prensa, no solamente para desgarrarse las vestiduras y promover la campaña del miedo ( “lo que me pasó a mi le puede pasar a cualquiera” como si ella no perteneciera al 1% de la población que dispone de todos los medios imaginables para contratar dispositivos, custodias y seguros destinados a proteger sus personas y sus valiosas propiedades) sino para reclamar la renuncia del Ministro del Interior que es el principal objetivo “político” de su partido además de promover el endurecimiento de las penas y la represión contra los jóvenes y especialmente contra el pobrerío, ese que está lejos de las condiciones de vida privilegiadas de la senadora y su familia.

Mejor sería que ella o la empresa de seguridad cuyos carteles luce en las altas rejas de su domicilio deslinden responsabilidades: ¿falló la empresa que fue inacapaz de responder a la penetración? ¿por qué no funcionó la alarma? ¿por qué la residencia no estaba asegurada? Si la responsabilidad es de la empresa de seguridad a sus clientes les interesará saber la razón de semejante falla en un sistema que por cierto les cuesta bastante dinero. ¿Qué garantía tendrán de que cuándo su hogar o su negocio sea atacado habrá alguna respuesta del servicio que contrataron o del seguro que les hacen suscribir? Pero si la responsabilidad es de la senadora - bien porque tenía el cartel de la empresa de seguridad como espantapájaros sin contratar el servicio o bien porque alguien dejó aberturas mal cerradas, alarma apagada y llaves puestas con sospechosa irresponsabilidad - entonces las explicaciones serán todavía más necesarias que el oportunismo lacrimógeno o el manijeo electrónico.








jueves, 19 de mayo de 2016

La muerte y la suerte del Modelo Kûbler-Ross

AUGE Y DESCRÉDITO DE UNA RECETA
PARA CONJURAR LA MUERTE




La muerte y la suerte
del Modelo Kübler-Ross


Hasta hace un tiempo muchos psicólogos y psiquiatras recitaban el mantra NENDA (negación, enojo, negociación, depresión, aceptación) como receta y explicación de las etapas que recorrían los pacientes y deudos ante la muerte o el duelo, de acuerdo con el modelo que popularizó, en 1969, la doctora Elisabet Kübler-Ross (1926-2004). 



Por Fernando Britos V.


Una simplificación no siempre ingenua del esquema de esta psiquiatra suizo-estadounidense hizo que ese aporte, originalmente benéfico, se desintegrara siguiendo los pasos de su creadora que pronto se abismó en la charlatanería New Age.
Elisabet fue una de las trillizas que nació en el hogar de los Kübler en Zürich. Sus primeros meses fueron muy difíciles, la niña pesó 900 gramos y en 1926 la supervivencia de una bebé de bajo peso era una excepción y no una regla. La niña siempre fue pequeña, menuda, inquieta, curiosa y movediza. Llegada la juventud, su padre, rico comerciante judío, pretendía que Elisabet se desempeñase como secretaria en su negocio pero ella ansiaba estudiar medicina. Escapar a los designios patriarcales no fue fácil. Kübler era autoritario e inclusive cruel como lo pintaba una anécdota de la niñez de Elisabet. Ella tenía un conejo como mascota que al padre no le agradaba; un buen día este llevó al animalito al carnicero, después lo hizo guisar y servir por la noche a la mesa familiar en la que las niñas fueron obligadas a comerse el estofado.
Los Kübler se mantuvieron a salvo de los horrores de la Segunda Guerra Mundial en la Suiza neutral, pero apenas terminada la contienda, Elisabet recorrió los países devastados desempeñándose como una especie de enfermera voluntaria. En sus recorridas visitó el campo de concentración de Maidanek y se sintió profundamente conmovida por las mariposas que los niños habían pintado en los muros de los siniestros pabellones.
En la década de 1950 consiguió finalmente comenzar a estudiar medicina en la Universidad de Zürich donde se licenció en 1957, conoció a un compañero de estudios estadounidense, el neuropatólogo Emanuel Ross, con quien se casó (e incorporó su apellido). En 1959 la pareja se radicó en Nueva York.
Trabajando como residente en hospitales del país adoptivo dedicó especial atención a pacientes moribundos y empezó a dar conferencias acerca de su tratamiento. En 1963 completó su formación doctorándose en psiquiatría en la Universidad de Colorado. Se dedicó a la docencia y centró definitivamente sus trabajos en la muerte y el acto de morir. Introdujo importantes conceptos acerca de los tratamientos paliativos que debían recibir los pacientes terminales. Su primer libro la catapultó a la fama y después produjo varios más con el objeto de ayudar a los familiares a manejar su pérdida, a saber cómo enfrentarse a la muerte de un ser querido, explicó cómo apoyar a una persona en agonía, lo que debía hacerse en esos duros trances y lo que debía evitarse.
Aunque Elisabet Kübler explicaba que las cinco etapas no tenían porqué manifestarse en todos los casos y que no necesariamente se producían en el orden en que las detalló, aseguraba que por lo menos dos de ellas siempre aparecían. Hacía especial hincapié en la rigurosidad científica de su trabajo y de los ateneos que llevaba a cabo con pacientes terminales pero sus conclusiones se remitían invariablemente a su experiencia con algunas decenas de casos que ella había tratado.
Es cierto que al comenzar debió enfrentar la resistencia de sus colegas que se oponían a sus entrevistas con pacientes, a la ansiedad o incomodidad que producía en sus estudiantes escuchar a los moribundos y a la desorientación del personal de salud que, según ella, no sabía cómo manejarse. Los pacientes también manifestaban dudas y temores pero, en general, tenían la necesidad de hablar sobre la forma en que se sentían.
Para toda una generación de estadounidenses, las “cinco etapas” del modelo aportaban ideas muy atractivas. La tanatología, en general, les permitía abordar el terror a la muerte y obtener una especie de consuelo en una sociedad en que el morir había sufrido un grado importante de ocultamiento o “embellecimiento” (a través de embalsamamientos y otros ritos cosméticos). Los reconocimientos, premios y distinciones honoríficas llovieron sobre la menuda y locuaz psiquiatra tanatóloga (más de 80 títulos y diplomas) debido al impulso que dio a la revisión de los cambios emotivos del moribundo.
Su sistema de entrevistas insistía en la importancia de la escucha compasiva y el acompañamiento (nadie debería morir solo), asi como en la necesidad de introducir el proceso del duelo en los planes de estudio de los profesionales de la salud (psiquiatras, psicólogos, médicos, enfermeras, técnicos, asistentes sociales, etcétera). También creía que el modelo podía ser útil para afrontar situaciones de desastre y emergencias por catástrofes naturales.
Kübler-Ross se introducía en un terreno poco explorado y no satisfecha con una definición de las cinco etapas (negación: “esto no puede estarme sucediendo a mí”; enojo o ira: “¿por qué a mí?, no es justo”; negociación: invocaciones sobrenaturales: “Dios concédeme más tiempo”; depresión: “no hay nada que hacer, ya nada importa”, y aceptación: “voy a dejar mis cosas en orden”, etcétera) se dedicó a refinarlas para producir una “estética de la transición vida/muerte”. Esta tendencia, profundamente cargada por sus concepciones religiosas (vida en el más allá, experiencias extracorpóreas, comunicación con entidades sobrenaturales, etcétera) la internaba en un territorio muy resbaloso como se verá enseguida.
Para los creyentes en la charlatanería New Age, que entonces se encontraba en pleno ascenso en los Estados Unidos, el Modelo Kübler-Ross fue una moda instantánea que, en un primer momento, brindaba la receta para lo que debía hacerse ante la muerte. El terror se volvía manejable. Por otra parte, la autora arrojaba algunas críticas generalizadas que, aunque fueran parcialmente ciertas en algunos casos, generaban rechazo entre los profesionales genuinamente preocupados por estos asuntos. Ella decía que el personal de salud era insensible porque no sabía cómo enfrentar el tema y que en particular sus colegas eran incrédulos y soberbios porque despersonalizaban a sus pacientes (considerando a los enfermos como una patología).
Los aportes positivos de Elisabet Kübler pronto adquirieron una dinámica propia, que ya estaba prefigurada en su primer libro, y empezó a derivar hacia prácticas fraudulentas en uno de los ejemplos más notables de auto destrucción y dilapidación de un prestigio justamente ganado que se hayan producido en el siglo XX.
A mediados de la década de los 70, cuando su fama y prestigio eran enormes, sus seminarios con moribundos empezaron a transformarse en sesiones espiritistas donde los mediums reemplazaron a los científicos y personas ansiosas de comunicarse con sus seres queridos fallecidos a los estudiantes. Había desarrollado una paradoja que negaba, en cierta forma, la realidad de la muerte. Sostenía que podía levantar el velo que separaba la vida de la muerte y al hacerlo mostraba una nueva frontera: la de entidades posteriores a la muerte, las experiencias extracorpóreas, las formas sobrenaturales de conciencia y la posibilidad de las reencarnaciones.
En 1976, Elisabet empezó a trabajar exclusivamente con Jay Barham y su esposa Marta o “Miti”. Barham, un ex trabajador agrícola y operario de la industria aeronáutica que se había ungido en Supremo Ministro de su Iglesia de la Faz de la Divinidad (Church of the Facet of the Divinity) y con él la autora del Modelo se lanzó de lleno a comunicarse con los espíritus. Aseguraba que sus conocimientos provenían de cuatro “espíritus materializados”: Willie, Anka, Salem y Mario (el primero la acompañaba desde su infancia y los tres últimos se los había presentado el Reverendo Barham).
Jay Barham convocaba a los espíritus en sesiones que se celebraban en una sala completamente a oscuras. En ellas Elisabet recordó que en una vida anterior había sido Isabel, una joven judía que conoció a Jesucristo y fue una de sus seguidoras. A fines de la década de los setenta, Elisabet vivía en Shanti Nilaya (“definitivo hogar de la paz” en sánscrito), una finca en Escondido, una región montañosa de California, que su marido el neuropatólogo había comprado a regañadientes para que estuviera en la vecindad del convocador de espíritus. quien vivía en la zona.
En esa época estalló el escándalo. Las sesiones espiritistas de Barham incluían relaciones sexuales entre los asistentes, especialmente viudas que creían estar siendo penetradas por sus esposos finados mediante sus “espíritus materializados”. Hay distintas versiones acerca de cómo se descubrió lo que pasaba en aquellas tinieblas. Se dice que las mujeres que recibían la atención carnal de los espíritus notaron que “sus esposos” hablaban con una voz susurrante muy parecida a la de Barham, olían fuertemente a tabaco como él e inclusive eructaban y se peían mientras las penetraban, lo que les pareció muy poco espiritual. Cinco de las viudas comprobaron que habían contraído la misma afección vaginal en el lapso de esas sesiones.
Otra versión sostiene que una amiga de Elisabet, Deanna Edwards, que resolvió participar en un par de esas movidas tenidas espiritistas para sustraerla a ellas, encendió la luz de la sala en el momento en que un “espíritu materializado” estaba acomodando a la psiquiatra para consumar el acto. Encandilado por la luz, se encontraron a Barham totalmente desnudo pero ataviado con un turbante. La amiga dijo que se produjo un griterío entre las asistentes pero no porque hubiesen visto al medium en cueros sino porque creían que la luz destruía la entidad espiritual que estaban convocando.
En ambas versiones el charlatán descubierto explicó que los finados lo habían clonado para lograr sus encuentros sexuales. El descubrimiento de la sinvergüenzada no alteró la credulidad de la psiquiatra. Por el contrario, la tanatóloga declaró que había investigado lo sucedido y que su conclusión era que, tal como lo sostenía Barham, los espíritus emplean habitualmente moléculas de los mediums para clonar humanos. Más aun, Kübler (que a partir de este escándalo perdió el apellido Ross de su esposo, quien decidió divorciarse) dijo que los muchos intentos por desacreditar a Barham, que según ella era el más extraordinario de los mediums conocidos y gran sanador, no la afectaban y que no valía la pena controvertirlos; “sería como darle perlas a los cerdos”, dijo.
La testarudez de Kübler y el descrédito que se precipitó sobre ella atrajo a los medios de comunicación pero la incansable psiquiatra no se achicó y durante un año se dedicó a hacer giras por todos los Estados Unidos, junto con el medium y depredador sexual y su mujer, en las que daban conferencias, sostenían sesiones espiritistas (aparentemente sin peripecias sexuales) y ella extendía franquicias para que sus discípulos desarrollaran sus seminarios sobre la muerte y el morir y también para llevar a cabo experiencias de “encuentro entre humanos y entidades espirituales”.
La justicia investigó lo que había pasado y absolvió a Barham por falta de pruebas aunque en el curso de la pesquisa resultó que las que habían recibido visitas sexuales no eran solamente las damas sino que, algunas de las acólitas de la Iglesia de la Faz de la Divinidad, las habían mantenido con asistentes varones haciéndose pasar por “espíritus femeninos materializados”.
En 1980, Elisabet Kübler consideró que los poderes de su socio “El Medium Más Grande del Mundo” parecían disminuidos y se aseguró que “un doctor” especializado (que no fue identificado) hiciera una medición exacta de los poderes de Jay para cerciorarse racionalmente de los cambios que ella había notado. Poco después le confesó en confianza a una periodista que Jay había perdido sus poderes y dio por terminada su asociación con el charlatán, pero a esa altura su reputación estaba definitivamente arruinada. Durante las más de dos décadas en que sobrevivió desapareció del escenario científico, aunque no dejó de hacer manifestaciones esotéricas y declaraciones fantásticas.
En 1995, por ejemplo, presentó su “Mapa del Futuro de los EEUU” que mostraba gran parte de ese país sumergido por un fenómeno apocalíptico que ella presagiaba. Cuando un periodista se manifestó horrorizado por la pérdida de millones de vidas, Elisabet le contestó tranquilamente que no sería en modo alguno horroroso porque la muerte no era el final, “hay algo más allá”, aseguró. En ese entonces ella se definía como “visionaria inmortal y cartógrafa del río Estigio”.
Visto lo sucedido no se trata de desechar de plano el modelo de “las cinco etapas” o de censurar a la pobre Elisabet por sus delirios esotéricos sino de comprender los alcances del fenómeno. El desbarranque patético de la Kübler generó cierto encarnizamiento de los medios de comunicación por la forma y la rapidez con que una persona prestigiosa había dilapidado su dignidad y prestado su buen nombre para fraudes y delitos vergonzosos.
Algunos autores se preguntan si Elisabet Kübler no había planteado en realidad (y desde un principio) una especie de religión de la muerte. Algo parecido, salvando las diferencias superficiales y culturales, al culto de la Santa Muerte que profesan y promueven los narcotraficantes en México y Colombia. Un abordaje religioso permitiría comprender no solamente la pervivencia del Modelo Kübler-Ross y “las cinco etapas” sino la de la Estética de la Transición Vida/Muerte y explicar cómo alguien con una reputación científica establecida pudo haberse entregado, tal vez en cuerpo y seguramente en alma, a un charlatán como Barham.
En su última década de vida, a los 68 años, Elisabet empezó a sufrir una serie de accidentes cerebro vasculares que la redujeron a una silla de ruedas. Contradiciendo la norma cultural que había contribuido a establecer, murió sola en un ancianato a los 78 años recién cumplidos. En los últimos tiempos se mostraba amargada por su supervivencia y se quejaba: “Dios es un haragán”, porque no la privaba de su vida de sufrimiento.
En su visión del mundo y con el modelo que concibió, inicialmente se atendieron necesidades emocionales, que se agitaban en la sociedad estadounidense de su época. La investigación en psicología y en particular de la muerte y el duelo, no ha refrendado las afirmaciones de Elisabet Kübler y sobre todo la simplificación de las etapas terminales.
Su aporte, inicialmente valioso porque se producía la compasiva escucha imprescindible, se enmarcaba en un contexto en el que se quería creer. Por esa razón sus hallazgos no han podido ser replicados y la idea misma de la existencia de fases o etapas en el proceso de morir ha sido fuertemente rebatida señalando que es capaz de alimentar preconceptos, expectativas e ideas con resultados negativos sobre los pacientes y sobre sus deudos. La espera de una etapa predeterminada y sus manifestaciones por lo general complican u obstaculizan el proceso del duelo.
Finalmente, las psicoterapias que promovió Kübler han demostrado ser ineficaces excepto para extraer dinero de quienes se sometían a ellas. Se trata de una mezcla de psicodrama y "descargas energéticas" (golpear repetidamente y con fuerza una guía telefónica con una cachiporra de goma). Las sesiones eran gratuitas, duraban cinco días, pero se sugería insistentemente una donación de 285 dólares por cabeza (independientemente de los gastos).
 

martes, 26 de abril de 2016

Fanáticos, corruptos y peligrosos

Eduardo Cunha, Presidente de la Cámara de Diputados, fue procesado por el Supremo Tribunal Federal del Brasil

Apóstoles, obispos y pastores neopentecostales – fanáticos, corruptos y peligrosos – , sus agentes y aliados derechistas y como gravitan en el parlamento brasileño.

Un oscuro derechista – El diputado Jair Messias Bolsonaro Bonturi (que cumplió 61 años el mes pasado) hizo de su voto contra la Presidenta Dilma Rousseff un homenaje a un coronel torturador de la dictadura brasileña de hace medio siglo. Se trata de un político virulento que ha conquistado renombre como matón, racista, xenófobo, partidario de la tortura, la pena de muerte y otras bestialidades pero no es un fenómeno aislado en el panorama legislativo del Brasil contemporáneo.

Bolsonaro es un provocador profesional que la posa de duro machista, un “blanco puro” descendiente de antiguos inmigrantes italianos, que hace de matón (y verdaderamente adopta giros mafiosos y de perdonavidas), que insulta y golpea a las mujeres, antiguo cadete de Agulhas Negras (la West Point o la Saint Cyr del Brasil), capitán de la reserva, admirador de la dictadura militar 1, promotor de la tortura, el armamentismo, el despojo de los indígenas, las más variadas formas de disciminación y las restricciones aplicadas a las mujeres.

Es derechista pero sobre todo es un oportunista que ha pasado por varios micro partidos y grupúsculos conservadores 2 hasta que en las últimas elecciones, bajo el lema del Partido Social Cristiano, llegó a ser el diputado federal más votado en el Estado de Río de Janeiro. Viendo al personaje y su trayectoria no se puede menos que compararla con la de otros oscuros sujetos como Benito Mussolini y especialmente Adolf Hitler que de un medio convencional, un pasado opaco y sin rasgos dignos de mención, se abrieron camino en el caldo de cultivo de sectas y partidos derechistas para labrarse una posición política dominante.

Bolsonaro no parece un neo nazi y si tiene simpatías por el Füehrer o el Duce no las manifiesta, lo que no le inhibe de coincidir, salvadas todas las distancias, con la prédica morbosa del nacionalismo, el racismo y el militarismo que arrasó el mundo en el siglo XX. En sentido estricto no es un pastor pentecostal o evangélico y no integra la corporación conocida como Bancada Evangélica Brasileña (BEB) pero tiene una identificación total con el programa de esa amalgama delincuencial incrustada en el parlamento.

La técnica de Bolsonaro consiste en desarrollar una prédica virulenta pero, en lo posible, circunscripta a su enorme país. Si opina sobre cuestiones internacionales no ha trascendido. Esto le ahorra exponerse fuera de fronteras sin olvidar que el Brasil participó en la Segunda Guerra Mundial, enviando tropas a Europa para luchar contra los nazis por inducción de los Estados Unidos 3.

Otro factor para esta especie de incoherencia del diputado es su entorno y organización política firmemente soportada por los pastores de las sectas evangélicas manipuladoras que no tienen interés en quedar emparentados con los genocidios nazifascistas. De hecho los evangélicos, de estirpe protestante, están más cercanos históricamente a los integristas católicos y a los llamados movimientos carismáticos que fueron el fundamento de la “cruzada derechista” que provocó la Guerra Civil (1936 – 1939) y la sangrienta dictadura de Franco, por casi cuatro décadas en España.

Hannah Arendt se equivocó bastante cuando hizo una valoración de las motivaciones de los nazis, cuando consideró que Franco no era malo, que su íncubo y maestro – el filósofo nazi Heidegger – era rescatable. Al acuñar “la banalidad del mal” en su análisis de la personalidad de Adolf Eichmann, subestimó la capacidad de hacerse el bobo eficiente, que le vendió uno de los principales organizadores de los campos de exterminio cuando ya estaba acorralado, preso en Israel. Si cualquiera puede convertirse en un Eichmann o un Bolsonaro, si eso no tiene nada de extraordinario, entonces el contexto es una simple escenografía. Parece que no es así.

El cumplimiento de órdenes, aducido sistemáticamente como justificación por todos los verdugos, asesinos, sicarios y genocidas, en gran o pequeña escala, para eludir o amortiguar sus responsabilidades criminales llega a confundirse con la banalidad del mal. Sin embargo, es cierto que esos oscuros personajes que jugaron un papel en la historia tuvieron características psicológicas y antropológicas banales, corrientes; orígenes oscuros, comunes, que confirman, una y otra vez, la sabiduría de Marx cuando, refiriéndose a la dictadura predecesora del Segundo Imperio, estableció que los hombres hacen la historia pero no en las condiciones que ellos desean 4.

Así es que, hace poco, cuando Bolsonaro agredió a una diputada diciéndole que no la violaba porque era fea y no se lo merecía y cuando afirmó que las mujeres debían ganar menos que los hombres porque al quedar embarazadas perjudicaban a los empresarios con sus licencias por maternidad, los periodistas fueron a buscar a su madre, la nonagenaria Olinda Bonturi, para explorar sus orígenes. Doña Olinda vive con una hija en Miracatú, un pueblo del litoral paulista, adonde llegó desde Eldorado Paulista (actualmente 15.000 habs.), otro pueblo algo más lejano de San Pablo, donde la familia mantiene cuatro casas de comercio.

Jair es el tercero de seis hijos, tres mujeres y tres varones, que la madre dice haber criado con mucho amor. Al preguntársele si era un niño impetuoso y peleador callejero, Doña Olinda señala todo lo contrario, era humilde, manso, respetuoso, reservado, comprensivo, un hijo maravilloso, que ella no quería que fuese estúpido, bruto y mal hablado. Jugaba a la pelota en la calle y era estimado por sus compañeritos aunque por otras fuentes se dice que era bastante pata dura. Doña Olinda asegura que nunca le levantó la mano a un hijo, nunca les pegó, sino que les hablaba. Cuando se le dijo que su hijo hablaba agresivamente y se peleaba con mucha gente, la madre sostuvo que era su manera de hablar pero que era una buena persona.

El diputado, que se dice católico practicante, ya va por su tercer casamiento y le ha dado cinco nietos a Doña Olinda (cuatro varones – tres de ellos dedicados a la política derechista – y una niña). El padre, esposo de Olinda, Geraldo Bolsonaro, era “dentista práctico”, un “tegua” 5 que se mudaba a pueblos más apartados donde no había dentistas para currar en lo suyo.

Según un hermano de Jair, el padre era rígido y bebedor. Cuando llegaba a un pueblo hacía de todo, sacaba muelas, hacía ortodoncias, pero finalmente fue denunciado y un juez lo obligó a ejercer solamente como mecánico dental. Según su madre, Jair no trataba mucho a su padre aunque no atribuye eso al alcoholismo de este. El hermano Renato, que también es capitán de reserva, aseguraba que el padre era un bohemio, que fumaba y tomaba mucho pero que no dejaba que los hijos lo hicieran, era muy enérgico y no quería que ellos trabajasen porque quería que estudiaran. El hermano también es una personalidad autoritaria que defiende las acciones agresivas del diputado: “él es asi, no tolera los errores”, es por la formación militar.

Un amigo de la infancia, policía militar retirado, dijo que Jair era buen estudiante pero mal futbolista y que de muchacho se ganó un sobrenombre que no le gustaba: “Palmito” por ser muy blanco y delgado. En 1970, llegaron tropas del Ejército a Eldorado Paulista persiguiendo a Carlos Lamarca 6. Los jóvenes del pueblo se quedaban de charla con los soldados que les mostraban sus armas. “Eso nos fascinaba” dijo el amigo y poco después ingresarían en la Academia Militar de Agulhas Negras, en Río de Janeiro. De ahí salió paracaidista e hizo una carrera militar convencional hasta que, en 1986, cuando era capitán participó en una manifestación pidiendo aumento de sueldo, fue sancionado con un arresto a rigor de 15 días y sometido a la justicia militar bajo cargos de insubordinación e inmoralidad.

El Supremo Tribunal Militar lo absolvió en 1988 pero Bolsonaro dejó la milicia para dedicarse a la actividad política de tiempo completo en el Partido Demócrata Cristiano. Dos años después sería electo diputado federal. El resto de su carrera política no es más que una gritería de las peores causas y de actitudes violentas bajo una apariencia cuidada y una vocación mediática bien calculada. Lo que sucede es que Bolsonaro es realmente un peón de brega en una ecuación muy complicada: la interpenetración de política derechista y las sectas evangélicas manipuladoras.

Bolsonaro luce una imagen corporal cuidadosamente producida: tinturas y peluquines (el popular gato) para encubrir su canas y su calvicie, impecables trajes de medida, corbatas de seda y alhajas costosas. Su tercer casamiento por una iglesia pentecostal, con una secretaria/modelo, 27 años más joven, con quien se había unido por lo civil seis años antes, estuvo a cargo de uno de sus manejadores, el pastor Silas Malafaia 7 que si bien no ostenta cargos políticos es un factotum que promueve candidatos y da linea a sus huestes en el sentido más retrógrado, violento y racista. Maia es muy claro respecto a su clientela: se trata de los brasileños de clase media, urbanos y relativamente jóvenes. Durante la ceremonia, en el Salón Rosa, ante los ciento y pocos invitados trajeados y con fastuosos vestidos de fiesta, el pastor aprovechó para arengar a los fieles (entre ellos al novio que había dejado de lado su faceta de bravucón y lagrimeaba) para dar manija contra el llamado matrimonio igualitario, una de las bestias negras de los evangélicos.

Unidos para el espanto – Por descontado no todos los parlamentarios que declaran convicciones religiosas son de la catadura de Bolsonaro o de los de la tercera parte de la Cámara de Diputados que están confabulados en la infame Bancada Evangélica (BEB) o Frente Parlamentario Evangélico, que agrupa a 70 diputados federales y 3 senadores de distintos partidos de derecha y de centro. Los católicos no los acompañan y hay protestantes que no practican esos métodos, no integran el circo de la derecha y aparentemente no juegan un papel fundamental en la sucia maniobra contra Dilma Rousseff y el PT.

Para tener un poco más claro el tipo de degradación de la política parlamentaria en el Brasil, que se apoya en la conmixtión entre fanáticos religiosos, corruptos, intolerantes y santones pervertidos, y para ejemplo de intentonas contra la democracia, contra el republicanismo y el humanismo, que esta mezcla produce cuando llega a adquirir cierta fuerza, basta dar un vistazo a los principales dirigentes que, hombro con hombro con Bolsonaro, pero desde la BEB, claman a gritos por una dictadura militar y por terrorismo de Estado porque saben que casi 55 millones de brasileños (y posiblemente muchos más a la hora de la verdad) solamente podrían ser sometidos de esa forma a su brutal “evangelización”.

El programa de la Bancada Evangélica tiene claros tintes de insanía: se apoya en el racismo (esto es apunta contra la igualdad racial lo que en un país como Brasil es claramente demencial) y promueve el patriarcalismo más grosero (las mujeres son seres de segunda clase) 8. Además promueven la penalización del aborto con ferocidad, se oponen a la eutanasia humanitaria y por otra parte se oponen a la criminalización de la violencia y la discriminación (es decir defienden los ataques xenofóbicos, los apaleamientos y eventualmente asesinato de transexuales, y todos los delitos de discriminación asi como justifican los castigos físicos a los niños por sus padres).

Naturalmente estos políticos no están unidos por el amor sino por y para el espanto. Utilizan técnicas de promoción del miedo con sus seguidores y su retórica es típicamente goebbelsiana 9 . Son fundamentalistas y retrógrados que, por ejemplo, intentan revertir las resoluciones de las organizaciones de psicólogos del Brasil que señalan que estos profesionales no deben tratar o considerar a la homosexualidad como una enfermedad (los fanáticos se oponen a la Organización Mundial de la Salud que, algo tardíamente, eliminó a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales en 1990).

Las sectas e iglesias pentecostales y especialmente las llamadas neopentecostales 10 son máquinas de succionar dinero de sus fieles, grandes manejadores de los medios de comunicación y poderosos empresarios pero, además, tienen como característica común una alta incidencia entre sus capos de conductas criminales: fraude, estafa, evasión de impuestos, abuso de funciones, apropiación indebida, contrabando, acoso laboral y sexual y desde luego perversiones sexuales que suelen ser el ingrediente oculto de las sectas moralizantes.

Parlamentarios evangélicos – Estos son algunos de los integrantes más notorios de la BEB que han impulsado el llamado “impeachment”:
Eduardo Cunha – Actual Presidente de la Cámara de Diputados, es uno de los acusados por Dilma Rousseff del complot en su contra (junto con otro futuro presidiario, el Vicepresidente M. Temer). Cunha está muy comprometido en escándalos de corrupción y lavado de dinero (Lava Jato, Petrobras, etc.). Es uno de los dirigentes del Partido del Eduardo CunhaMovimiento Democrático Brasileño (uno de los mayores del Brasil). Era integrante de la iglesia Sara Nossa Terra (Será Nuestra Tierra) que dice tener un millón de adeptos pero cuando la Procuraduría lo acusó formalmente por varios delitos, se pasó buscando amparo a la poderosa iglesia Asamblea de Dios, Ministerio de Madureira, que asegura tener 13 millones de fieles. Es uno de los que cocinaron, en el 2013, la elección del fanático pastor Marco Feliciano11 como Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, al ceder al Partido Social Cristiano cuatro asientos en dicha Comisión. Además Cunha enfrenta varias acusaciones ante el Supremo Tribunal Federal por falsificación de documentos y evasión de impuestos. Es autor de un proyecto de ley que establece penas para quienes practiquen la “discriminación contra los heterosexuales” (propone hasta tres años de cárcel para los responsables de establecimientos que prohiban la entrada de parejas heterosexuales o que les impidan sus expresiones de afecto) como forma de contraponerlo a otro proyecto que criminaliza la homofobia. Como si fuera poco apareció últimamente en los Papeles de Panamá como tenedor de varias sociedades offshore empleadas para lavar los dineros malhabidos.

Joao Campos (Partido de la Social Democracia Brasileña-Goiás) un cincuentón, que desde hace diez años es pastor de la iglesia Asamblea de Dios, es presidente de la BEB y vice presidente de la del Partido de la Social Democracia Brasileña en la Cámara de Diputados. Desde antes de ser pastor, Campos fue delegado de la Policia de Goiás. Promovió una iniciativa para modificar la Constitución del país para que las iglesias puedan objetar la constitucionalidad de las leyes ante el Supremo Tribunal Federal. También ha propuesto la llamada “cura gay” para que los psicólogos traten a la homosexualidad como una enfermedad.

Anthony Garotinho (Partido de la República – Río de Janeiro) Ex intendente municipal, ex gobernador de Río de Janeiro y vice presidente de la BEB. Es otro cincuentón, hombre de radio desde su juventud, pertenece a la Iglesia Presbiteriana desde 1994 cuando según él cambió el marxismo por los evangelios. Está encartado en cuatro expedientes que cursan en el Supremo Tribunal Federal: se le investiga por actos de corrupción en la cúpula policial de Río de Janeiro y llegó a ser condenado a dos años y medio de prisión por asociación para delinquir pero la pena fue conmutada por la prestación de servicios a la comunidad y la suspensión temporal de derechos políticos.

Lincoln Portela – Es diputado (Partido de la República – Mato Grosso), pastor y presidente de la Iglesia Bautista Solidaria. Es activo en radio y televisión. Tiene formación en teología y organiza mesas redondas y dirige programas sobre familia. Es promotor de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas bajo el disfraz de “estudios de la paz”. La idea proviene del Estatuto de la Paz una iniciativa suya que incluye materias como valores, actitudes, comportamiento, estilos de vida y desde luego “el diseño inteligente” en los programas de primaria y secundaria. Portela es investigado por fraude en una licitación pública por el Supremo Tribunal Federal.

Magno Malta – Es senador (Partido de la República – ES), músico y pastor de la Iglesia Bautista y es conocido por usar una Biblia en sus intervenciones en el Senado. Es el director del conjunto musical Tempero do Mundo y ha reaccionado con gran agresividad cuando un ministro dijo que los evangélicos conservadores tenían una visión del mundo controlada por los pastores televisivos. Malta presentó un proyecto de ley para permitir la elección de parlamentarios analfabetos. Reclamó penas de prisión perpetua para los crímenes contra niños y adolescentes. También promueve la realización de plebiscitos sobre temas como el aborto, el servicio militar obligatorio y los matrimonios homosexuales. El Supremo Tribunal Federal lo investiga por crímenes electorales y también ha sido acusado de vínculos mafiosos y coimas por un millón de reales por la presentación de enmiendas para favorecer a una empresa.

Millonarios de la credulidad – Estos son los principales manipuladores evangélicos, los cinco grandes millonarios de “la industria de la fé” (las cifras datan de enero del 2013 y fueron publicadas por la revista Forbes Brasil):

Edir Macedo – (actualmente 71 años) Fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios (1977), controla al cadena Record (la segunda red emisora más grande del Brasil); sus activos no solamente comprenden la TV sino que posee un diario que circula dos millones y medio de ejemplares, editoras musicales y otras empresas, además de un avión Bombardier Global Express avaluado en 45 millones de dólares. En la década de los 90 estuvo preso por fraude y charlatanería. También fundó su Partido Brasileiro (2002) para distanciarse del Partido Liberal que apoyaba al gobierno de Lula. La revista consideraba que hace tres años la fortuna del televangelista era de 950 millones de dólares.

Valdemiro Santiago de Oliveira – (actualmente 53 años) Ex compinche de Macedo, abandonó expulsado la Iglesia Universal del Reino de Dios (en 1998) para fundar la Iglesia Mundial del Poder de Dios. Ahora tiene un imperio con más de 900.000 seguidores en 5.000 templos (todos cubículos pequeños, garajes, modestos estacionamientos). La revista estimaba que ya había amasado una fortuna de 220 millones de dólares.

Silas Malafaia – El íncubo de Bolsonaro, es dirigente de la rama brasileña de las Asambleas de Dios (la mayor iglesia pentecostal del país). Se dice que mantiene más de 400.000 seguidores en Twitter. Había lanzado una campaña llamada “El Club del Millón de Almas” para recaudar 500 millones de dólares con el objeto de montar una red global de TV para trasmitir en 137 países. Como ya se dijo su patrimonio se estimaba en 150 millones de dólares.

Romildo Ribeiro Soares – (actualmente 69 años) Otro ex compinche de Macedo que se abrió para fundar la Iglesia Internacional de la Gracia de Dios. Misionero R.R. Soares mantiene gran exposición en la TV brasileña y es el tele-evangelista más difundido en Uruguay. Sigue empresarialmente relacionado con el gran pope Macedo y disputa cabeza a cabeza el primer lugar en cantidad de horas de actuación en televisión abierta con Valdemiro.
Dice tener 900 templos en Brasil. Con los años ha aprendido a hablar español para sus sanatas televisivas, superando el portuñol. Su fortuna se estimaba en 125 millones de dólares.

Estevam Hernandes Filho y Sonia Haddad (a) “Bispa Sonia” – (él 62 años, ella 57) La pareja fundó la Iglesia del Renacer de Cristo, supervisan más de mil iglesias en Brasil y en el extranjero, especialmente en la Florida, EEUU.
Tuvieron exposición periodística cuando fueron capturados por el FBI en el aeropuerto de Miami, en el 2007, acusados de transportar 56.000 dólares no declarados. En Brasil también estuvieron implicados en acusaciones de lavado de dinero, falsificación ideológica y otros delitos. Fueron absueltos en el 2012 en virtud de tecnicismos leguleyos. El futbolista Kaká, abandonó la iglesia a la que había donado más de un millón de dólares, acusando a la pareja de malversación del dinero. Estevam era un experto en marketing que trabajaba para grandes corporaciones multinacionales hasta que, a fines de la década de los 80, se dedicó a una empresa propia: la iglesia neopentecostal. En San pablo erigió la antena de TV más grande de América Latina. Sônia Haddad Morais Hernandes es empresaria, escritora, presentadora de TV (la cara bonita de su imperio mediático, la Red Gospel).El patrimonio del “Apóstol” Hernandes y la “Obispa” Sonia se estimaba en 65 millones de dólares.

Teología de la prosperidad: religión y política – La versión brasileña de la revista estadounidense afirmaba que mientras el catolicismo pierde fieles en el país, el número de evangélicos aumenta (a principios del siglo XXI eran un 15% de la población y ahora se estima que son más del 22%, cerca de 42 millones de personas). También señalan que para el 2030 los brasileños que se declaren católicos serán menos de la mitad.

Una de las explicaciones que da Forbes para el crecimiento del protestantismo es que, mientras el catolicismo promueve una mirada conservadora de felicidad diferida (una vida en el paraíso después de la muerte) en lugar del disfrute de las riquezas terrenales, los evangélicos y muy especialmente los neopentecostales proclaman que ser próspero es una victoria divina. Por eso no es de extrañar que las sectas e iglesias que promueven la “teología de la prosperidad” sean las que presentan un crecimiento explosivo.

Por otra parte, las políticas de los gobiernos de izquierda liderados por el PT, no solamente sacaron a decenas de millones de brasileños de la pobreza sino que permitieron que una nueva clase media elevara sus expectativas. Se sabe que la enorme mayoría de quienes se definen como evangélicos pertenecen precisamente a las capas medias y es a ellos a quienes dirigen su prédica los pastores y los manipuladores políticos de la derecha ofreciéndoles, por un lado, una forma de sentirse a gusto con su prosperidad actual y una forma de eximirse de cualquier culpa para disfrutar de su nuevo estatus. Es por eso que la exhortación al disfrute es uno de los mensajes más reiterados en todas las “comunicaciones bobas” como Whatsapp. Pero por otro lado bajo los cánticos alegres o agresivos esgrimen el temor a la crisis y a la inseguridad. La satanización de la pobreza hace que los temores se transforman en odio.

Los pastores tienen un gran poder, no solamente económico sino político, mediante su capacidad de comunicación y movilización. Les presentan a sus fieles una forma perversa de “participación” mediante una intervención política lumpenizada. Manifestar en las calles con la “gente linda”, las rubias de ojos azules, los blanquitos conchetos, con globitos y coloridos carteles que llaman al golpe de Estado y la intervención militar, como un seguro contra el derrumbe al tiempo que derraman el odio y la discriminación contra los más débiles, los más vulnerables.

Políticamente los manipuladores neopentecostales le ofrecen a esas clases medias la seguridad de que no volverán atrás, de que no volverán a caer en la pobreza, de que serán asociados eternos de la fortuna, de la gran burguesía neoliberal y de la prosperidad que es un don divino que imparten los pastores que se erigen como ejemplos de ese éxito mediante su ostentoso poder y sus fortunas malhabidas . Esos son los mantras de la “teología de la prosperidad” y una explicación de la ferocidad, la intolerancia y el veneno que siembran estos santones con sus llamados a la guerra santa.

Ojalá que algunos parlamentarios uruguayos que sienten pruritos por asimilar la maniobra política que vulnera la democracia en Brasil en estos momentos a un golpe de Estado, tomaran buena nota de estas informaciones. No debería caberles duda alguna de que, dadas condiciones similares, esto podría pasar en el Uruguay como en cualquier otro país del continente, por no decir del mundo.

Lic. Fernando Britos V. La ONDA digital Nº 763

Notas
1Además de su homenaje al reconocido torturador fallecido el año pasado (que dicho sea de paso fue agregado militar de la Embajada del Brasil en Montevideo, en 1986), Bolsonaro ha dicho que fue un error de la dictadura haber torturado dado que lo que debería haber hecho es haber matado a todos los presos políticos.
2Partido Social Cristiano (2016) Partido Progresista (2005-2016) Partido da Frente Liberal (2005) Partido Trabalhista Brasileiro (2003-2005) Partido Progresista Brasileiro (1995-2003) Partido Progressista Renovador (1993-1995) PP (1993) Partido Demócrata Cristiano (1989-1993).
3La Fuerza Expedicionaria Brasileña, con 23.500 efectivos, se empeñó en la Campaña de Italia (1943 – 1945) y entre sus veteranos, llamados “os pracinhas” revistaron varios capitostes de la dictadura militar (a partir de 1964) que Bolsonaro considera la época más gloriosa de su país. Entre otros: Afonso Augusto de Albuquerque Lima – Ministro del Interior (1967 – 1969). Golbery do Couto e Silva – Ministro de la Casa Civil (1974 – 1981). Hugo de Abreu – Ministro de la Casa Militar (1974 – 1978). Octavio Costa – Publicista del régimen en la época de Garrastazú Médici y nada menos que Humberto de Alencar Castello Branco – el primer gorila encaramado en la presidencia del Brasil entre 1964 y 1967.
4Marx, K. (1852) El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (Cap.1) “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal”.
5La palabra tegua, es un colombianismo, que se remonta a tiempos precolombinos, y se aplica a la persona que ejerce la medicina o la odontología sin título universitario porque ha adquirido empíricamente su saber. Los Teguas, eran unos aborígenes colombianos que se extinguieron en el siglo XIX.
6 Carlos Lamarca (1937 – 1971) fue un dirigente de la oposición a la dictadura militar brasileña que se instaló en 1964. Lamarca era capitán del Ejército y desertó en 1969 para encabezar la llamada Vanguardia Popular Revolucionaria, una organización de extrema izquierda que efectuó asaltos a bancos, secuestró al embajador de Suiza, en 1970, y desarrolló un foco guerrillero en Vale do Ribeira. En esa región se encontraba el pueblo donde vivían los Bolsonero, Eldorado Paulista. Declarado traidor, desertor y enemigo público, Lamarca fue perseguido por los servicios de seguridad y el Ejército durante dos años hasta que lo ubicaron y mataron en tierras nordestinas. Treinta y seis años después de su muerte, la Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia, encabezada por Tarso Genro, lo promovió en su sesión inaugural a coronel del Ejército y le reconoció a su viuda y sus hijos la condición de perseguidos políticos.
7 Silas Malafaia Lima (57 años) es el pastor de la iglesia pentecostal “Victoria en Cristo“. Malafaia también es tele-evangelista, licenciado en psicología, presidente de la editorial Central Gospel, vicepresidente del Consejo Interdenominacional de Ministros Evangélicos de Brasil (CIMEB), entidad que congrega cerca de ocho mil pastores de casi todas las denominaciones. En enero de 2013, un informe de la revista estadounidense Forbes Brasil estimó su patrimonio en 150 millones de dóalres.
8Tiene razón Dilma Rousseff cuando afirma que el “impeachment” no habría sido empleado contra un Presidente varón. El patriarcalismo siempre favorece el ataque a una mujer sin perjuicio de que es el caldo de cultivo de la violencia de género.
9 El Dr. Paul Joseph Goebbels (1897-1945) fue un político alemán, Ministro de Ilustración Pública y Propaganda de los nazis que adaptó técnicas novedosas de publicidad comercial a la esfera política, incluyendo el uso de lemas atrayentes y mensajes subliminales. Desarrolló el diseño de cartelería y gráficas y el uso intensivo de todos los medios de comunicación más modernos de la época (radio y cine entonces, como ahora la TV e Internet). Al igual que Hitler, practicaba su oratoria delante de un espejo. Las grandes reuniones eran precedidas por marchas ceremoniales y cantos, y los lugares se decoraban con banderas: se trataba de un espectáculo. Su entrada (casi siempre tarde) estaba programada para lograr el mayor impacto emocional. Por lo general, planeaba meticulosamente sus discursos con antelación, el uso de gestos e inflexión coreografiada y previamente planificada, pero también era capaz de improvisar y adaptar su presentación para obtener un acercamiento con su público. En sus escritos exigía a sus seguidores un cambio profundo y una disposición al sacrificio.
10En el fragmentado panorama de las iglesias evangélicas, los neopentecostales son criticados debido a sus nuevas doctrinas no amparadas en la Biblia, como lo es la búsqueda del dinero y éxito en los negocios, a través de la denominada teología de la prosperidad. También han sido criticadas sus liturgias, masivas, superficiales y planteadas como un espectáculo, un show mediático.
11 Marco Antônio Feliciano (nacido en 1972) es diputado federal electo por el Partido Social Cristiano, pastor de la Catedral do Avivamento, una iglesia neopentecostal relacionada con la Asamblea de Dios y también es empresario prolífico en la producción de materiales de autoayuda. Feliciano es uno de los más fanáticos fundamentalistas y sus demenciales declaraciones lo han enfrentado incluso con colegas evangélicos. Se estima que su fortuna personal es casi tan grande como la de Isaias Malafaia con quien mantiene diferencias doctrinales aunque coinciden en su fanatismo retrógrado.
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miércoles, 20 de abril de 2016

Mas sobre diseño inteligente

  
EL “DISEÑO INTELIGENTE”:
ENTRE LA AMBIGÜEDAD
Y LA IGNORANCIA



Falsos apóstoles
y docentes confundidos


Las carencias en los programas de enseñanza, el deterioro de los valores humanistas y las arremetidas de las pseudociencias, favorecen los ataques a la teoría de la evolución y pretenden sustituirla por el dogma creacionista del “diseño inteligente”. 



Por Fernando Britos V.


ANÉCDOTAS MÍNIMAS
La docente encomendó una exposición sobre determinado sistema del cuerpo humano; la estudiante de ciencias médicas, con título de grado en otra disciplina, pensó en enriquecer su exposición contextualizando la profusa información de los textos usuales con una alusión al origen evolutivo del órgano en la especie humana, lo que hizo que las generalidades de la biología, el desarrollo y la maravillosa estructura del organismo resultaran aun más interesantes y amenas al recordar a nuestra antecesora común “la Eva africana”, seguramente de piel negra.
Terminada la exposición la docente felicitó a la estudiante pero le hizo la siguiente objeción: “Ud. omitió que existen otras teorías acerca del origen del ser humano”. La profesora manifestaba, tal vez ingenuamente, una modalidad argumental usada para desacreditar la ciencia que consiste en cuestionar la teoría de la evolución mediante el recurso de ponerla en pie de igualdad o de sustituirla por la presunta teoría del “diseño inteligente” (DI). El DI promueve el creacionismo, es decir la intervención de causas sobrenaturales en el origen de la vida y especialmente en el desarrollo humano.
Que haya personas que sustenten ideas religiosas, ya sean de religiones o sectas establecidas o de corte esotérico o extravagante, no es sorprendente. Tampoco lo es el hecho de que intenten ganar adeptos para sus creencias. Esto es normal y aceptable siempre que para la promoción de sus ideas no apelen a métodos coactivos (utilización de una posición de poder o prestigio), a la manipulación o al engaño.
Desde las últimas décadas del siglo pasado y a partir de su irradiación desde sectas evangélicas de los Estados Unidos, el viejo creacionismo ha venido siendo reemplazado por el “diseño inteligente” cuyos objetivos confesos son demostrar la falsedad de la evolución y sustituirla por una intervención original de tipo sobrenatural, es decir por la de un Dios o por la de una raza superior de alienígenas extraterrestres, para explicar el origen de la vida en el planeta.
HEREDARÁS EL VIENTO
La anécdota mínima mencionada antes, verdadera y reciente, no es una rareza. Cada vez más se observan indicios de penetración de ingenuos y dubitativos, de propagandistas religiosos y de ambiguos agnósticos, en los medios universitarios, especialmente en el área de la salud y las ciencias médicas. Como se dijo, no es censurable, en modo alguno, la presencia de personas que profesan ideas religiosas o que sean agentes orgánicos de una religión o una creencia esotérica, ya sea en el aula o en el laboratorio. El problema se plantea cuando atacan a la ciencia con armas de la pseudociencia como el DI.
En el ámbito educativo de nuestro país, moldeado en los valores y la ética de la escuela vareliana (laica, gratuita y obligatoria), del batllismo racionalista y humanista y del espíritu de la Ley Orgánica de la Universidad de la República y sus antecedentes, el conflicto entre la ciencia y la religión, entre el conocimiento y el dogma, entre el pensamiento crítico y la creencia, fue debatido y zanjado a lo largo de la primera mitad del siglo pasado.
Después, el pachecato autoritario y represivo, la dictadura cívico-militar con su terrorismo y corrupción infinitos, allanaron el terreno para que las jerarquías de distintas religiones intentaran recuperar ideológicamente el terreno perdido en el ámbito de la educación pública y consolidar el que mantuvieron en la privada. En general se trataba de revertir la secularización de la sociedad uruguaya y hay que reconocer que, a veces, lo consiguieron.
En este esquema ideológico, el ataque a la ciencia ocupa un papel fundamental. Phillip E. Johnson un abogado californiano acuñó el término “diseño inteligente”, en 1991, y con su libro Darwin on Trial (Darwin enjuiciado) sentó las bases de una alianza entre distintas sectas para intentar penetrar en la enseñanza pública en los Estados Unidos. En aquel país, la imposición en las escuelas de una estricta versión bíblica de la creación, había dado lugar a épicos enfrentamientos como el que consagró el drama realista Heredarás el viento[1] pero a fines del siglo pasado los creacionistas precisaban una nueva estrategia.
Johnson convenció a los promotores del “creacionismo puro y duro” –los que sostienen que Dios creó todo en seis días de 24 horas, que la Tierra tiene poco más de cuatro mil años de edad, que como castigo el diluvio cubrió todo el planeta con 5.000 metros de agua y que Noé, con parejas de todas las especies actuales, en su superbarco lo repobló, etcétera–, hasta los que consideran que la Biblia es metafórica y están dispuestos a admitir una nebulosa y única intervención divina original ‑que remite al famoso “big bang”‑ pasando por los que aluden a intervenciones alienígenas (OVNIs) o a múltiples intervenciones divinas, de la misma o de diferentes deidades, y de espíritus sobrenaturales para retocar la creación o para hundir a los humanos en el apocalipsis.
La estrategia de Johnson introdujo cambios en el ataque a la ciencia. En primer lugar, se propuso crear instituciones separadas de las iglesias (en este caso el Centro para la Ciencia y la Cultura y el Instituto de Diseño, dotados de inmensos recursos), que no delaten su intención de promover el “creacionismo”. En segundo lugar, desplegar las técnicas habituales de difusión: edición de libros y folletos, debates públicos con científicos, contratar científicos, presuntos científicos o por lo menos profesionales universitarios para presentar sus puntos de vista, conseguir espacios en los medios masivos de comunicación, etcétera. Todo esto para afirmar que la teoría darwinista de la evolución no es sino una creencia, una teoría descartable y en crisis por falta de pruebas y para reclamar que en la enseñanza pública se presenten “todas las teorías” en pie de igualdad. Después el plan de ataque comprendía la sustitución de la teoría de la evolución por el DI como única explicación acerca del orígen de la vida y de la especie humana.
Johnson recomendó que sus propagandistas se presentaran como agnósticos, personas que se declaran incapaces de negar o de afirmar la existencia de Dios, por falta de pruebas en uno u otro sentido. De esta manera disimularían su fundamentalismo religioso, negándose a hacer precisión acerca del “Creador” responsable del “diseño inteligente” y se presentarían como adalides del derecho a enseñar una teoría que, aseguran ellos, supera al darwinismo y explica lo que este no consigue demostrar. Al aparecer como agnósticos utilizan la ambigüedad para camuflarse[2].
UNA CUÑA PARA DERRIBAR EL ÁRBOL DE LA CIENCIA
El DI es pseudociencia al servicio de un ataque ideológico a la ciencia que se basa en la ignorancia y en la ambigüedad y ha trascendido los límites de las sectas evangélicas estadounidenses para extenderse por el mundo y abarcar a los creyentes de distintas iglesias y religiones.
Esta tesitura pseudocientífica se beneficia de las insuficiencias en la enseñanza, sobre todo en la universitaria, al no abordar con la profundidad necesaria las bases de la metodología científica. Los planes de estudio de las llamadas ciencias de la salud adolecen, en este sentido, de ciertas carencias. Por ejemplo, al enseñar metodología de la investigación, por lo general se enseña estadística descriptiva e inductiva (lo cual está muy bien) pero ahí se quedan; no se aborda la epistemología o filosofía de la ciencia, ni las ciencias antropológicas (antropología biológica, antropología cultural, arqueología), ni la paleontología. Otro ejemplo: la historia de la medicina, que es manejada poco menos que como un entretenimiento, resulta ser muy interesante pero casi puramente anecdótica o biográfica. No en vano los aportes fundamentales en Uruguay los ha realizado un historiador, José Pedro Barrán.
Las carencias o la superficialidad en el estudio de la evolución humana y en la exposición de los desafíos del método científico, como sobre las consecuencias sociales y culturales que adquieren las teorías y las explicaciones del mundo fenoménico que nos rodea, de las cuestiones filosóficas fundamentales como ¿de dónde venimos? ¿adónde vamos?, conlleva ignorancia y su hermana, la indiferencia. La ambiguedad permite que las intentonas pseudocientíficas pasen reptando por debajo de los sensores que generalmente todos tenemos para detectar los fraudes y las charlatanerías.
En primera instancia es la indiferencia sobre lo básico la que permite que, en el medio universitario, puedan difundirse o presentarse como verdades aceptadas ciertos dogmas o creencias totalmente carentes de base científica. En segunda instancia, al poner la dogmática religiosa, esotérica o sobrenatural, en pie de igualdad con el conocimiento científico y sus evidencias, se abona el terreno para la formación de técnicos alienados, es decir disociados de los alcances del conocimiento. Esas son condiciones similares a las que sustentan, en otros ámbitos, la proliferación de ataques al conocimiento, la manipulación de la opinión pública y el control de las mentes.
Derribar el árbol de la ciencia, esa maravillosa construcción de la especie humana, no es un problema filosófico, de fanatismo religioso, de odio irracional, de insensatez o de incuria. Es un problema de poder. El control de las mentes y de la opinión, es instrumental para la dominación, que independientemente de sus aspectos mentales o espirituales –como se prefiera– tiene efectos muy concretos y materiales que están inseparablemente unidos a la capacidad de beneficiarse con la acción o inacción de otras personas.
Los promotores del DI dicen que para derribar el árbol de la ciencia y su legado cultural hay que proceder como los leñadores que utilizan una cuña de acero aplicada en un punto débil para rajar el tronco. Ahora bien, no atacan a la teoría de la evolución porque la consideren débil sino por el papel que jugó en el desarrollo de la ciencia al arrojar luz sobre el origen de nuestra especie.
LO QUE LES DUELE DE LA EVOLUCIÓN
Charles Darwin, publicó “El origen de las especies” en 1859, pero la teoría de la evolución comenzó a gestarse mucho antes y se ha ido enriqueciendo permanentemente con los aportes de muchos sabios como Alfred R. Wallace, Hutton Lamarck, Georges Cuvier, Geoffroy  Saint-Hilaire, los hallazgos del genetista Gregor Mendel, el descubrimiento del ácido desoxirribonucleico (el popularizado ADN) por Oswald Avery, Colin MacLeod y Maclyn McCarty y el desciframiento de la estructura del ADN por Francis Crick y James D. Watson (que se basaron en los trabajos de Rosalind Franklin).
La revolucionaria innovación de Darwin fue demostrar que las especies evolucionan en un largo proceso de cambios genéticos y adaptación al medio de modo que el origen de los seres vivos se puede rastrear hasta un ancestro común. El problema para muchos no fue que los hallazgos de Darwin controvirtieran la exactitud del relato bíblico (o de otras cosmogonías primitivas) respecto al origen de las especies y en particular de la especie humana sino que despojaba al Homo Sapiens y en especial al hombre blanco europeo, racista y colonialista, de su sitial indiscutido en la escala de la perfección.
Aquellos que se consideraban seres superiores, la culminación divina de la creación y por tanto los dueños de disponer de la naturaleza y de todos los seres vivos en su beneficio, resulta que eran animales que tenían un antepasado común con los antropoides o, como se decía ridiculizando a Darwin, descendían de un mono. En contraposición, la teoría darwiniana abría el camino al estudio científico de las diferencias entre los seres vivientes y ponía en evidencia el carácter social, cultural e histórico (y por ende tangible y modificable) de las desigualdades entre los humanos. En verdad esta perspectiva aterrorizaba a las elites dominantes y ya se sabe que al odio se llega por el camino del miedo.
Si los científicos del siglo XIX hubieran vivido unos años antes habrían ardido en las hogueras de la Inquisición. La verdad era herejía, especialmente si desafiaba la autoridad de esos hombres poderosos que se creían hechura de Dios, “pueblos elegidos”, clases y estamentos cuyos privilegios y poderes provenían de esa creación. Lo que la teoría científica de la evolución cuestionó, indirecta pero demoledoramente, fue el derecho divino, el dogma que consagraba el inmenso poder inmutable y eterno de los jerarcas que habían practicado y bendecido todas las formas de opresión y de esclavitud, las cruzadas y conquistas, las promesas engañosas en un más allá para encubrir el infierno que impusieron sobre las tierras y culturas sometidas.
El aporte fundamental de la teoría de la evolución establece que los seres humanos, como cualquier animal viviente, no fueron creados tal como son hoy en día sino que evolucionaron, mediante un proceso extraordinariamente complejo y relativamente lento. Si bien nos resulta sencillo comprender que el ser humano es una especie exitosa, capaz de introducir modificaciones duraderas en el medio que la rodea, es más difícil captar, apoyándonos en las evidencias cada vez más abundantes, cuál ha sido el itinerario a veces tortuoso de ese devenir.
Además, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, los descubrimientos científicos que van enriqueciendo el registro fósil y aumentando el conocimiento sobre nuestros ancestros, reafirman cada vez más contundentemente que el género Homo se desarrolló en el continente africano. La Eva mitocondrial africana[3], que se encuentra en el origen de nuestro acervo genético común, se remonta precisamente a una de las regiones del planeta donde las potencias del hemisferio norte cometieron buena parte de sus crímenes colonialistas durante los doscientos o trescientos años precedentes.
La ciencia da cuenta de los cambios en el acervo genético de la especie a lo largo del tiempo. Ahora sabemos mucho más de lo que sabían Darwin, sus predecesores y contemporáneos, respecto a los genes, las unidades de información incluidas en lugares del ADN que codifican las instrucciones para las características básicas y el desarrollo de todos los seres vivientes. Sin embargo, la formulación de Darwin en cuanto a la forma y las razones de la evolución era correcta y ha venido siendo corroborada por todas las disciplinas científicas (antropología, arqueología, biología, genética, paleontología, etcétera).
Ese proceso evolutivo ha tenido que ver con movimientos poblacionales (por ejemplo con el crecimiento y la reducción de una población, con la formación de parejas entre seres que aportan distintas configuraciones genéticas), con las mutaciones que se producen en los genes y con el complejo proceso de interacción y adaptación al medio ambiente conocido como selección natural. En este proceso ha intervenido el azar y el hecho es que no todas las adaptaciones han sido exitosas. El registro fósil muestra rastros de especies que se extinguieron, entre ellas las de nuestros ancestros africanos que se siguen encontrando en las investigaciones paleontológicas[4].
El resultado más extraordinario del proceso evolutivo de nuestra especie ha sido, sin lugar a dudas, el desarrollo del cerebro. Hace dos millones de años el cerebro de nuestros ancestros era más pequeño que el de los gorilas. Hoy en día, con el 2% de nuestra masa corporal promedio, el cerebro consume el 50% de la energía de nuestro organismo. En el desarrollo del cerebro han intervenido diversos factores, entre ellos: el uso de herramientas, los cambios en la alimentación (incorporación de proteínas) y las formas avanzadas de comunicación (el lenguaje).
Existe una interacción que es necesario seguir estudiando para establecer la concatenación entre la bipedestación y el desarrollo cerebral. No se trata de determinar qué fue primero porque la transformación en bípedos data de millones de años y es el resultado de una serie de procesos de adaptación al medio. La bipedestación permitía una liberación importante de la energía destinada a desplazarse, el uso pleno de los brazos y una visión a distancia muy superior para seres que empezaban a moverse fuera de la maraña selvática, por ejemplo al desplazarse por las sabanas.
Muchas especies animales cazan en equipo (lobos, leones, chimpancés, etcétera). La bipedestación favoreció y seguramente fue favorecida por la movilidad característica de los homínidos. Los animales cuadrúpedos son más veloces que los bípedos humanos. Sin embargo, los cazadores prehistóricos eran perseguidores implacables, capaces de correr decenas de kilómetros y acosar a sus presas para terminar venciéndolas por cansancio mediante un ataque masivo de todo el grupo (los lobos y las jaurías de perros utilizadas por los humanos hoy en día siguen cazando en la misma forma). Esta movilidad, causa y consecuencia del caminar en dos pies, explotó hace tal vez ciento cincuenta mil o doscientos mil años, cuando la familia Homo (H. Erectus, H. Habilis, H. Sapiens) ‑más dotada de curiosidad que cualquiera de los otros primates‑ salió de África y se expandió por todo el orbe.
Lo más interesante es que la evolución no se ha detenido: seguimos evolucionando y aún más rápido que antes. Debido a los cambios en la alimentación, a los avances de la ciencia, especialmente en la prevención de enfermedades, estamos cambiando, aunque en los términos de una vida humana que promedialmente está alcanzando los 80 años esto no pueda percibirse claramente. Algunos autores calculan que estamos cambiando a un ritmo cien veces más rápido, tomando como base a los humanos de hace poco más de diez mil años, cuando se produjo el desarrollo de la agricultura.
En suma: la teoría de la evolución es la única teoría científica sobre la vida que explica cómo se alcanza la complejidad a partir de la simplicidad y la diversidad a partir de la uniformidad. Mientras tanto el DI es sumamente aburridor y elimina los incentivos para investigar, para explorar, para conocer, la pasión del saber, por la sencilla razón que ante cualquier problema complejo, cualquier incógnita, cualquier desafío que haya que enfrentar, tiene una única respuesta inmovilizadora: se trata de lo creado o dispuesto por un ser o seres sobrenaturales ante lo que no hay nada que hacer. Ante el DI solamente cabe la admiración pasiva y/o la resignación.
ARGUMENTOS DELEZNABLES
Ahora nos detendremos en la forma de argumentar que esgrimen los promotores del DI. Esos argumentos son: la Complejidad Irreductible (CI) y la llamada Complejidad Específica (CE). La CI sostiene que ciertos sistemas bioquímicos contienen partes tan perfectamente ensambladas que no pueden ser producto de la evolución. Entonces sostienen que cada parte de un sistema complejo es irreductible e  imprescindible[5]. Hasta ahora no se han encontrado ejemplos de verdadera complejidad irreductible y los científicos de todo el mundo la rechazan masivamente como un tropo nunca comprobado.
El argumento del DI, acerca de la existencia de irreductibilidad se desploma si en un sistema complejo hay un pequeño conjunto de partes que puede desempeñar más de una función específica porque, en ese caso, dicho sistema no es irreductible. Un ejemplo de presunto sistema complejo e irreductible –invocado por científicos al servicio del poderoso Centro para la Ciencia y la Cultura y el Instituto del Diseño con sede en Seattle– se refiere a los microscópicos flagelos que algunas bacterias emplean para nadar. Sin embargo, se ha demostrado que un conjunto de proteínas del flagelo bacteriano es empleado, por otras bacterias, para inyectar toxinas en las células.
Otro presunto ejemplo de CI es el de las proteínas que actúan en el sistema de coagulación sanguínea. Hoy en día se considera que varias de estas proteínas son formas modificadas de proteínas encontradas en el sistema digestivo con lo cual queda claro que no es un ejemplo de complejidad irreductible.
La técnica de los promotores del DI es invariable: mencionan dos o tres ejemplos y dicen que hay muchos más pero a la hora de mostrar sus cartas se van al mazo. Acabamos de ver dos relativos a la CI que se presentan con cierta pretensión científica. Los demás son más endebles y su hilacha pseudocientífica es lo suficientemente evidente como para no dedicarles atención.
El segundo argumento es el denominado de la complejidad específica (CE). Se dice que la naturaleza está llena de ejemplos de pautas de información que no se producen al azar y son denominadas “informaciones complejas específicas” (ICE) que prueban la existencia del DI. Para ser considerada ICE la información debe ser, al mismo tiempo, compleja y específica. Por ejemplo, la letra A es específica pero no es compleja. Una cadena de letras al azar, por ejemplo “qwerty” (las primeras seis letras de un teclado convencional) es compleja pero no específica y finalmente un poema es complejo y específico.
Los profesionales del Centro para la Ciencia y la Cultura dicen que el ADN –la molécula presente en todas las células que contiene las instrucciones para la vida– es un ejemplo de ICE. El ADN está conformado por cuatro bases químicas dispuestas en pares complementarios. Las bases podrían ser consideradas como un alfabeto de cuatro caracteres y se encadenan para formar genes, los que podrían ser considerados, a su vez, como palabras que “les comunican” a las células qué proteínas deben producir. El genoma humano contiene tres mil millones de pares básicos de ADN y 25.000 genes. El ADN es indudablemente complejo y el hecho que de los humanos siempre nazcan humanos y no chimpancés o comadrejas indica que también es específico. Para ellos, que la ICE exista en la naturaleza es la prueba de que una inteligencia superior la ha originado.
Hay científicos que se complican con este razonamiento pero no hay que desanimarse, así como la CI puede ser desenmascarada también puede serlo la CE. Si la CE fuera la prueba del DI que pretenden sus promotores no podría existir un nuevo gen con nueva información que le asignara una función también novedosa a un organismo sin la intervención de un creador o diseñador inteligente. En 1975 unos científicos japoneses descubrieron una cepa de flavobacterias que desintegraba el nylon. Se sabe que las bacterias son capaces de digerir cualquier cosa, desde petróleo a azufre, pero para el DI esta capacidad bacteriana resultó un golpe demoledor porque el nylon es un material sintético que no existía en la naturaleza, en forma alguna, antes de 1935.
¿Cómo se originó la nylonasa, la enzima que las bacterias emplean para desintegrar el nylon? Hay solamente tres posibilidades: a) el gen de la nylonasa ya estaba presente en el genoma de la bacteria; b) la ICE para la nylonasa fue insertada en las bacterias por un Ser Supremo y c) la capacidad de digerir nylon surgió espontáneamente como producto de una mutación, y en la medida en que permitió a la bacteria el aprovechamiento de un nuevo recurso, la capacidad se consolidó y se trasmitió a las siguientes generaciones. Esta última explicación es la única razonable porque si la bacteria hubiera contenido el gen de la nylonasa antes de la invención del sintético, contar con él habría sido inútil e inclusive peligroso. Por otra parte, se ha probado que la enzima nylonasa es menos eficiente que la proteína precursora, a partir de la cual se desarrolló. Por ende, si la nylonasa fue “diseñada” por un ser sobrenatural, el Supremo Hacedor resultó medio chambón.






 
 



 
 


[1] Heredarás el viento es una obra teatral de J. Lawrence y R. Lee, estrenada en 1955, cuyo relato se inspira en el "juicio del mono", de 1925, en el que se declaró culpable a un profesor por enseñar la teoría de la evolución de Charles Darwin en un liceo, en contra de lo que establecía una ley de Tennessee que prohibía la enseñanza de toda explicación que no fuera la bíblica creación divina. Al igual que Las brujas de Salem (1953) de Arthur Miller, es considerada como una de las mayores obras dramáticas del siglo XX, porque trata de la fe, la intolerancia y la libertad de pensamiento. Stanley Kramer dirigió en 1960 la película, en la que se representa el conflicto entre el abogado de la defensa (un inmenso Spencer Tracy) y el de la acusación.

[2] Hay que advertir que cuando se presentan ante públicos con creencias religiosas lo hacen como creyentes y no se privan de especular acerca de ese “creador supremo”. En estos casos se trata de mostrar al darwinismo y por extensión a la ciencia como esencialmente ateos y de este modo trasladar el debate al terreno de “la existencia de Dios”. 

[3]  Según la genética humana, la Eva mitocondrial es una discutida denominación que se le ha dado a una mujer africana que correspondería al ancestro común femenino más reciente que poseía las mitocondrias de las cuales descienden todas las mitocondrias de la población humana actual, de acuerdo con las tasas de mutación del genoma mitocondrial. Investigaciones del año 2009, con la técnica de reloj molecular, estimaron que este ancestro vivió hace aproximadamente 200.000 años en el África Oriental. Una comparación del ADN mitocondrial de distintas etnias, de diferentes regiones, sugiere que todas las secuencias de este ADN se remiten a una secuencia ancestral común. Asumiendo que el genoma mitocondrial sólo se puede obtener de la madre, estos hallazgos implicarían que todos los seres humanos tienen una ascendente femenina común por vía puramente materna. Hay que aclarar que esta mujer o mujeres no surgieron de la nada puesto que entonces ya existían poblaciones de los primeros y más primitivos Homo sapiens. 

[4]  A finales del siglo XX, las ciencias biológicas demostraron que los chimpancés (género Pan) y los gorilas (género Gorilla) estaban más próximos evolutivamente al hombre (género Homo) que el orangután (género Pongo), y se modificó la clasificación de los primates. En la superfamilia Hominoidea, integrada por los simios o monos antropomorfos se incluyó a dos familias vivientes: los hilobátidos (gibones, género Hylobates) y los homínidos (Pongo; Gorilla; Pan; Homo). Dentro de los homínidos se definieron dos subfamilias: Póngidos (orangutanes) y Homíninos (chimpancés, gorilas y humanos). A su vez, la subfamilia Homíninos se dividió en tres tribus: Gorillini, Panini y Hominini. Finalmente, en la tribu Hominini (los homininos) se incluyeron los géneros Ardipithecus, Australophitecus, Paranthropus y Homo (humanos). Un hominino es cualquier organismo, vivo o extinto, que está evolutivamente más próximo al ser humano (Homo sapiens) que al chimpancé (Pan troglodytes), cuyos linajes se separaron entre siete y cinco millones de años atrás. Desde el punto de vista evolutivo esto es muy importante porque si bien descendemos de antepasados primates, no provenimos de ninguna especie de mono actualmente viva. Los chimpancés son nuestros parientes evolutivos y únicamente compartimos un antepasado, que habitó en las selvas africanas del Mioceno. 

[5]  Darwin escribió que si se pudiera demostrar que existe un órgano complejo que no se hubiera conformado a través de pequeñas modificaciones, numerosas y sucesivas, su teoría se derrumbaría. Los promotores del DI se agarraron de esto pero no pudieron encontrar el tal órgano complejo original.